La emoción general invadió a las audiencias alrededor del mundo con el anuncio que uno de los protagonistas de la saga Toy Story tendría su aventura en solitario en la gran pantalla. Buzz Lightyear, el guardián estelar llegaría al cine y se revelaría la historia detrás del juguete favorito de muchos, pero al llegar el esperado momento, los comentarios se volcaron a hablar de la escena romántica entre dos personajes del mismo género, específicamente dos mujeres…

E internet explotó…

62b60ab7429db_buzz2Inicialmente dicha escena había sido eliminada, pero al final llegó al metraje final, desatando todo tipo de reacciones. Varios países han declarado «no grata» a la película, dejándola sin estrenar, mientras que defensores y extremistas defienden sus puntos de vista acerca de la necesidad de incluirla en un material «todo público» dirigido especialmente al sector infantil. Aunque si hacemos memoria, cuántas veces Bugs Bunny no besó a alguno de sus compañeros Looney Toon… Pero al parecer estamos mucho más susceptibles ahora…

Después de ver la cinta, la única conclusión a la que puedo llegar es que es una lastima toda ésta campaña de controversia dirigida a un producto muy bien hecho. La historia es sencilla, de aventura y risas, que sabe presentar los temores que cualquiera puede sentir a la hora de tratar de cumplir las expectativas, tanto propias como ajenas.

62b60ad13f1e0_buzz3La importancia del trabajo en equipo y de la valoración positiva de nuestros entornos es uno de los temas que los personajes manejan, que puede ser el inicio de conversaciones interesantes con los más pequeños de la casa. La escena en cuestión, es fugaz y muy bien trabajada, sin sentirse forzada en la trama y presentada sin mayores aspavientos.

En tiempos como los que vivimos deberíamos preocuparnos más del ejemplo que damos a los niños como ciudadanos, a mortificarnos por la influencia corrupta de un dibujo animado.

En conclusión, vea Lightyear con la seguridad de que está aventura espacial lo va a entretener y le va a gustar con beso o sin beso.