El sábado 3 de septiembre se presentaron con bombos y platillos Wisin y Yandel en el estacionamiento del Poliedro de Caracas, y mientras la presentación de los reguetoneros no tiene nada de reprochable y cumplieron con su trabajo a cabalidad dejando felices y satisfechos a su público, el trabajo de la prensa ese día se vio obstaculizado por los organizadores del evento… y eso es un decir
Pero comencemos por el principio. Dos días antes del concierto la prensa fue convocada a una rueda de prensa. Lo curioso de esta rueda de prensa es que era de los organizadores, pero no de Wisin y Yandel. Sí, así como lo leen, los organizadores realizaron una rueda de prensa para decir que todo estaba a punto para el concierto, se garantizaba seguridad y estacionamiento. Este punto tenía que haber sido el primer alerta. El lugar de la rueda de prensa, que un principio iba a ser en la Cafetería Kaldi de Las Mercedes, cambió a último minuto al estacionamiento del Poliedro y hasta allá los periodistas se tuvieron que ir para hacer su cobertura informativa.

Una vez en el lugar, además de hablar de lo maravilloso que se vería y estar dispuesto todo, Advanta Producciones, organizadores de esa zambumbia, prometieron a los reporteros gráficos y videografos hacer dos canciones de la presentación, cosa que se no es extraña porque es lo que se estila en los conciertos. Asimismo los periodistas y comunicadores tenían entendido que se contaría con un lugar para poder ver y realizar el trabajo pertinente, como sucede igualmente en todos los conciertos. Siempre hay un lugar para la prensa en donde se puede hacer el trabajo.
El viernes, un día antes del concierto, se debía buscar el brazalete para poder ingresar al concierto. El lugar lo cambiaron varias veces e hicieron nuevamente ir al Poliedro de Caracas a buscar el brazalete. Como si uno no trabajara en otra cosa que estar perdiendo tres horas de la vida en ir y venir hasta El Valle.
El sábado, como si la lluvia fuera un mal presagio (y obviemos el palo de agua porque ni que Advanta fuera el Inameh), comienza la odisea. Una vez dentro se le informa a los fotógrafos y videografos que no podían hacer ni una sola canción de los teloneros (cuando SIEMPRE se le han tomado las fotos que uno quiera), pero me pregunto ¿será por qué entre ellos estaba el Potro Álvarez y recibió tremendo abucheo que no querían grabaciones del momento? Nunca lo sabremos, pero no tengo pruebas y tampoco dudas de que esta fue la razón, aunque para la próxima deberán prohibir los teléfonos ya que en esta época todo queda grabado.

Luego se los llevan a la zona estipulada la prensa, para que tantos los fotógrafos, videografos y periodistas trabajen. El lugar no fue el prometido que se suponía era la zona Kaldi. Los llevaron a la zona Jump, justo antes de la zona Traki, donde era imposible ver la tarima y la única forma de verla era a través de las pantallas. Luego, debido a las quejas, se llevan a los trabajadores de la prensa a un espacio para hacer su trabajo como «un favor», pero ¡Sorpresa! la gente de seguridad no dejaba tomar fotos y solo permitieron «un disparo» de cámara para hacer el trabajo. El despelote fue tal que hasta amenazaron con la policía y superiores para que no tomaran fotos. A todos estas la persona encargada de la prensa decía que «no podía hacer nada» y que a cada rato «cambiaban la seña».
Resulta que entre «cambios de seña» a uno se le va la vida en un lugar en el que no quieres estar y que solo estás porque debes cumplir con tu trabajo. Si hay algo que deben entender productores y organizadores de conciertos es que mientras a veces uno se goza al cantante o grupo porque gusta, otras veces no, pero uno esta ahí para TRABAJAR, es decir, mi trabajo es contar lo que sucedió, reseñar el hecho, en este caso el concierto y no es posible que pongan tantas trabas para que uno haga su trabajo. 
Pero si eso hubiera sido lo más grave, uno pasa su mal rato y listo, pero no, resulta que hay más. Como volvieron a «cambiar la seña», les dijeron a los fotógrafos que sí podían tomar fotos y los movieron para al lado de la tarima. Cuando digo al lado de la tarima es que estaban lateral a ella y no era un escenario 360° así que no podían ver nada. Cuando se quejaron, dijeron que no podían tomar fotos porque los artistas no querían, solo las oficiales, las de su comitiva, por supuesto que ya a estas alturas, lo mejor es rendirse e irse porque no vale la pena.
Y ahora me pregunto ¿si desde un principio saben que no van a permitir realizar el trabajo para que invitan? ah verdad, que el trabajo de la prensa es fundamental antes del evento para promocionar y hacer publicidad del mismo sin pagar un centavo, pero ya después que servimos de tontos útiles, no servimos para más nada.
Advanta Producciones y otras productoras, si la organización del evento es mala, ni que hagan magia, igual se va a saber e igual la gente va a criticar, es imposible ocultar las cosas, menos en esta era tecnológica. Y eso que no estoy entrando en detalles del despelote para entrar, salir, el apagón, entre otras cosas. Si creen que pueden hacer lo que les da la gana porque los periodistas nos callamos la boca, so pena de que no nos inviten más a ningún lado, pues tampoco, las cosas malas hay que decirlas, para que no vuelvan a pasar o se tomen los correctivos, aunque honestamente no espero absolutamente nada, solo sé que ni que traigan a Lady Gaga me aventuraría a ir a un concierto organizado por ustedes.
Por cierto, la primera vez que Wisin y Yandel vinieron a Caracas a mi me toco cubrirlo, recuerdo que fui a la rueda de prensa en el Melia Caracas y los tipos más amables y dados con la prensa no pudieron ser. Entiendo que de aquí acá haya pasado tiempo y que ahora sean más estrellas que antes, pero todo este quilombo es culpa única y exclusivamente de Advanta Producciones.
*Las tres fotos que acompañan esta nota fueron las que se pudieron tomar una vez los fotógrafos fueron desalojados del lateral de la tarima y con tele (es decir un lente especial que alcanza muchísima distancia).
*El tuit muestra a un empleado de seguridad cuando le decía a un trabajador de la prensa que no podía tomar fotos (luego lo amenazó con la polícia).