La espera ha llegado a su final y una de las princesas favoritas del público vive la transformación más intensa de su historia: regresar a las salas de cine en live-action.
Desde que se anunció este proyecto, las opiniones han ido y venido sin parar, cuestionando cada elección realizada y pronosticando un «desastre». Pasó el tiempo y con cada adelanto, se marcaban las líneas, entre los detractores y los defensores del proyecto que por fin estrena, presentando una cinta que a continuación analizaremos para tí:
El eje de la historia -y la controversia- es Halle Bailey, actriz y cantante quien encarna a una versión de Ariel que hace honor a su personaje, con una calidad vocal y registro que se transforma en el as bajo la manga del proyecto. Su interpretación apuesta por una dulzura que a la mayoría sabe cautivar.
Pasemos ahora a Eric, el príncipe valiente que enamora a nuestra intrépida protagonista y al que da vida Jonah Hauer-King. Éste personaje recibe una ampliación en su historia y motivaciones -con canción propia incluida- que lo eleva a ser más que un «interés amoroso». Algo que destaca es la forma en que se juega con la belleza física de este joven actor, que sabemos se volverá un «crush» para las audiencias.

El tercer personaje central de la historia es Ursula, la bruja del mar interpretada por Melissa McCarthy, y quién es una verdadera sorpresa… Y no de la mejor manera. Caracterizada correctamente, la interpretación de la villana queda a la mitad, sin sumergirse en todas las divertidas aristas que identifican a este personaje. Eso sí, la actriz Jessica Alexander, quien da vida a Vanessa, el disfraz humano que toma la villana, se roba el show en su corta aparición.

Después de ellos tenemos otro de los puntos álgidos: los amigos de Ariel, los recordados Sebastián, el cangrejo; Scuttle, la gaviota y Flounder el pez, interpretados por Daveed Diggs, Awkwafina y Jacob Tremblay. Los dos primeros logran capturar a la audiencia con interpretaciones divertidas y llenas de guiños a la película original, mientras que nuestro pececito asustadizo favorito queda un poco relegado a lo largo de la metraje.
Ahora vamos a sumergirnos en el proyecto como un todo: dirigido por Rob Marshall, este proyecto cuenta con el guionista David Magee y el productor y estrella de Broadway Lin Manuel-Miranda, encargado de crear nuevas letras para aumentar los clásicos de Howard Ashman y Alan Menken; y que nos presentan un producto final mucho más musical, con aproximadamente 50 minutos más que su original.
Una cinta que sabe aprovechar la nostalgia que este clásico representa en las audiencias que llevan décadas disfrutando de la versión animada, aunque en ciertos momentos carece de ese colorido espectacular que lo ha sabido mantener en la memoria colectiva hasta nuestros días.
Te invitamos a disfrutarla en pantalla grande y comentarnos tu opinión.
Texto: Victor Goncalves @victor_mgr