gran pantalla.
La franquicia cinematográfica de Spiderman regresa con Miles Morales como protagonista de una ambiciosa aventura que lo llevará a redefinir su posición entre las variantes del héroe arácnido del multiverso.

La secuela de «Spiderman: Un nuevo Universo» ha llegado finalmente a la gran pantalla con Joaquim Dos Santos y Kemp Powers como directores de una historia creada por Phil Lord, Christopher Miller y David Callaham. El reto que enfrenta este proyecto es grande, ya que además de la popularidad de su predecesora, aún se siente fresco el recuerdo de «Spiderman: Sin camino a casa», cinta que reunió a la versión de Peter Parker de Tom Holland con Andrew Garlfield y Tobey Maguire en lo que muchos han catalogado como la «aventura definitiva» del personaje.
La pregunta ahora es: ¿merece la pena enfrentarse a otras dos horas y pico de historia sobre las aventuras y desventuras de los trepamuros de Marvel? La respuesta definitiva, sin consultar comodines ni llamar a ningún amigo, es SÍ.
¿De qué va la cinta?

En esta oportunidad, el protagonismo del proyecto se ve compartido, ya que Spider-Gwen o Gwen Stacy -como prefieras decirle- se lleva un gran peso de la cinta. Tanto ella como el Spiderman de Morales continúan, un año después de conocerse y salvar el multiverso, desarrollando sus habilidades como héroes, mientras que su vida de «civil» poco a poco se estanca. Todo está relativamente en orden, hasta que dos factores entran en juego casi al mismo tiempo: la aparición de SPOT o MANCHA, un villano con la habilidad de teleportarse y la creación de una SOCIEDAD SPIDER, liderada por Miguel O’Hara, un Spiderman alternativo de una tierra mucho más avanzada que la nuestra.
Aquí las cosas se ponen complicadas para todos y hay trama para todos los gustos:
• Dos jóvenes, separados por las circunstancias y las dimensiones, se debaten en validar sus sentimientos.
• Un hombre se enfrenta a duras decisiones, que lo llevarán por un camino oscuro que puede terminar corrompiendo su misión.
• Una venganza que se descontrolará y afectará a todos.
• Padres vs hijos.
Y obviamente… El fin del multiverso.
A esto debes sumarle muchísimos cameos de personajes -de todas las apariciones de SPIDERMAN a lo largo de las décadas- que van desde muy fugaces hasta verdaderas sorpresas «en carne y hueso».
La acción y el drama están bastante equilibrados, pero eso sí, hay que aclarar que no es una cinta animada cuyo target son los más pequeños y la comedia no tiene tanto peso, aunque sí posee sus momentos divertidos a lo largo del metraje. La animación, por otro lado, posee una belleza que enamora al punto que se vuelve parte integral de la narrativa. Cada universo que visitamos posee una paleta distintiva y características de animación específicas, un trabajo arduo que el espectador sabrá agradecer.
En conclusión:
Spiderman: A través del Spiderverso es una película que sabe jugar muy bien con el tema del multiverso y tiene ese tono de «El imperio contraataca» con un final que los dejará ansiosos por la siguiente entrega de esta saga.
Texto: Víctor Goncalves / @victor_mgr